domingo, 13 de diciembre de 2015

ROTACISMO





Si existe un personaje griego admirado y controvertido, sin duda lo es Alcibíades (450 - 404 a.C). Famoso por su belleza, su fuerte carácter y su personalidad voluble y astuta, Plutarco en su Vida Paralela nos da a conocer algunos aspectos muy concretos de su infancia. Aquí no vemos aún al general que fracasará en la expedición a Sicilia, no vemos al hombre que se acomoda a la vida con sus rivales espartanos ni al varón que triunfa ante el sátrapa persa de Sardes. Aquí solo oímos al niño de elevado rango que dispone de ayo propio y ama de cría y que, para nuestra sorpresa sufre de dislalia, más concretamente de rotacismo (pronunciar la erre como ele). Defecto que también sufre su propio hijo (o al menos lo imita buscando la fama del padre).


I.- …. Dícese, no sin fundamento, que la inclinación y amistad que le profesó Sócrates contribuyó mucho para su gloria, puesto que de Nicias, Demóstenes, Lámaco, Formión, y aun de Trasibulo y Terámenes, ni siquiera se sabe cómo se llamaron sus madres, mientras que de Alcibíades sabemos quién fue su ama de leche, que lo fue una Lacedemonia llamada Amicla, y que fue su ayo Zópiro, dándonos de lo uno razón Antístenes y de lo otro Platón.

Acerca de la belleza de Alcibíades no hay más que decir sino que, floreciendo la de su semblante en toda edad y tiempo, de niño, de jovencito y de varón, le hizo siempre amable y gracioso; pues lo que dijo Eurípides, que en todos los que son hermosos es también hermoso el otoño, no es así, y sólo en Alcibíades y otros pocos se verificó por la finura y buena conformación de su rostro. A su voz dicen que le dio atractivo la rareza de su pronunciación, y que a su habla esta misma rareza la hacía muy graciosa. Hace mención Aristófanes de su rareza en aquellos versos en que zahiere a Teoro:

Con murmurante acento Alcibíades me dijo luego:

"¿Viste a Teolo? - Yo cabeza de cuelvo le apellido"

Murmuró así Acibíades. Y Arquipo, haciendo también escarnio del hijo de Alcibíades: 

"Tiene - dice- el andar de hombre afeminado, con la ropa arrastrando, y para que se le tenga por más parecidco al padre, el cuello tuerce, y habla cecoso."






Vidas Paralelas. Volumen II. Alcibíades. Plutarco. (1)





Francois-Andre Vincent, 1777. “Alcibiades y Sócrates"

necspenecmetu:

Christoffer Wilhelm Eckersberg, Socrates and Alcibiades, c. 1813-6
 

Christoffer Wilhelm Eckersberg, 1813. “Sócrates y Alcibíades”
 

sábado, 17 de octubre de 2015

TERCIOPELO DE TRIPA





Píramo y Tisbe por Abraham Hondius



Hoy me voy a permitir la licencia de no partir de un clásico greco-latino y más tarde ver su traslación a alguno de los escritores de nuestro Siglo de Oro. Invertiremos el sentido de nuestras indagaciones.

La “Fábula de Píramo y Tisbe” es un difícil, [i] pero al fin divertido poema de Góngora (1618) que relata los amores imposibles y trágicos de dos jóvenes enamorados, precursores de los más conocidos Romeo y Julieta. Está basada en un episodio de las “Metamorfosis” de Ovidio, (Libro IV, 55-166) auténtico florilegio de delicados mitos.

Me ha sorprendido tras su lectura una breve (apenas si un verso) pero jocosa y muy ocurrente metáfora de lo que es un embarazo, la protección que el vientre de una madre ofrece al hijo. Todo ello expresado en solo trece versos de feroces hipérbatos. [ii]



(En este fragmento se nos relata como la madre de la bella Tisbe, asustada de los efectos que su beldad causa tanto en varones como en mujeres, decide recluirla en la parte más retirada de su casa. En este contexto se realiza la espléndida comparación del embarazo).





“Tantas veces de los templos

a sus posadas redujo

sin libertad los galanes

y las damas sin orgullo,

que viendo quien la vistió

(nueve meses que la trujo)

de terciopelo de tripa

su peligro en los concursos,

las reliquias de Tisbica

engastó en lo más recluso

de su retrete, negado

aún a los átomos puros.”


 


 
 PS. Retrete. Diccionario de la RAE. 3. m. desus. Cuarto pequeño en la casa o habitación, destinado para retirarse.