sábado, 30 de mayo de 2026

EL SARAMPIÓN


Los de la década de los años 50 del siglo XX hemos conocido esta técnica. Lo cuenta JC Cela en su novela Mrs. Caldwell habla con su hijo, escrita en...1953.


 104. LAS TRES HIJAS DE MRS. SHERWOOD

Eliacim, ¿te acuerdas?, las tres hijas de mistress Sherwood, tan flaquitas ellas, tan locuaces, tan enamoradizas, pasaron el sarampión: a los treinta años Mary, a los treinta y dos Elisabeth y a los treinta y cuatro, Kate. ¡Qué gracioso ver a Mrs. Sherwood poniendo tulipas coloradas a las bombillas del cuarto de las niñas!, ¿te acuerdas?




Las opiniones precientíficas se basaban en la medicina simpática, que proponía curar enfermedades erupcionales como la viruela mediante el uso de mantas, telas o papeles rojos, bajo el principio de que "lo semejante cura lo semejante". Esta práctica fue común en la medicina medieval y la tradición popular global para tratar padecimientos con erupciones rojizas

DE FALOS Y NALGAS EN MESOPOTAMIA


Volvamos al Poema de Gilgamesh, en la interesante Tablilla XII. En ella la sombra infernal de Enkidu, amigo del alma de Gilgamesh, se le aparece y le comunica cómo está tratando la muerte a su cuerpo. ¡ Es muy expresivo ¡




- Amigo mío, el falo que acariciabas
y se te alegraba el corazón,
....como un vestido viejo
se lo comen las larvas;
las nalgas que acariciabas
y se te alegraba el corazón,
como una grieta en el suelo
están llenas de tierra.






EL EXPERIMENTO

Muchos héroes de la literatura han ido en busca de remedios contra la mortalidad humana. Tal vez el primero fuera Gilgamesh, que tras un peligroso periplo, no logra la planta de la inmortalidad, pero sí una medicina rejuvenecedora. Lo curioso es apreciar como ya pensó en lo que pudieramos considerar un primigenio experimento, un primer ensayo clínico. Con su ¿voluntario? incluído.



Ur-Sanabi: esta planta
es "Planta del latido":
el hombre, con ella, recobra su brío.
Me la voy a llevar
a Uruk, el Corral;
se la haré gustar a un viejo
y ensayaré la hierba.
Su nombre es: "El viejo se vuelve mozo",
yo mismo la probaré también
y así me volveré como era cuando joven.








jueves, 14 de mayo de 2026

LA EXPECTATIVA




En el poema de Gilgamesh se nos cuenta, muy gráficamente, la alegría y la actitud de quien se va acercando, desde lejos, al ser querido, del que espera la gratificación erótica. Son pocos versos pero elocuentes.


Que quién esté a una legua doble 

se dé palmadas en el muslo,

que quién esté a dos leguas dobles 

se suelte ya los cabellos ...¡

domingo, 10 de mayo de 2026

NIÑOS DE 1956




LA SALUD DENTAL

-Si vivo de la caridad, hermano, como parece que vive usted, mal se acomodaría a mi persona el no querer hacerla cuando algún semejante me la invocare.

El hombre de la flauta se quitó el bonete con el que se tocaba y se pasó la mano por la calvatrueno.

-Ésas son las palabras que yo quería oír, hermano, que ando en un apurejo del que usted me puede sacar y por ca-

ridad he de pedirle que lo haga. -Pues usted dirá, y sepa que si cae en mis posibles ya lo tiene.

-Sí cae, y usted lo ha de ver. Que se trata de que ando a vueltas, desde anoche, con estas virutas de cabra y, como los huesos de mi boca no corren parejos con el hambre que mi boca tiene, no encuentro, por más que me las ingenio, manera de hacerlas pasar al vientre. ¿Tendría usted incon-veniente en masticármelas un poco? Le ruego que no se las coma, por aquello de que de lobo a lobo no se tira bocado, y se lo pido a usted por caridad y también porque no se vea nunca tan asqueroso y en ruinas como yo me veo. Dios se lo pagará si me lo hace y yo, que nada tengo, he de corres-ponder regalándole los oídos con un concierto de flauta de las más modernas y delicadas tocatas que se conocen.

El vagabundo, que se apiadó de quien con aquella mesu-ra hablaba, le masticó la cabra tan a conciencia que se la


Cela.
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domingo, 19 de abril de 2026

OBESIDAD MÓRBIDA

Luis Zapata de Chaves (1526-1595) relata sus luchas contra la obesidad y las medidas extremas que tomó para combatirla. Nos lo relata en la Miscelánea (también conocida como Varia historia).


Yo temí la gordura tanto en mi juventud, viendo los inconvenientes dichos, que hice al reparo remedios grandísimos. No cené en más de diez años, sino comía al día una sola vez; nunca bebí antes ni después vino, con lo que se engorda mucho; no comí en grandísimo tiempo cocido; anduve algún tiempo vendado el cuerpo, dormí algunas noches con grebas para enflaquecer las piernas; vestía y calzaba tan justo que era menester descoser a la noche las calzas para quitármelas (porque a la noche a todo hombre se le engrüesan las piernas) y cuando había sarao y danzas con las damas a la noche en Palacio, porque la cama enflaquece las piernas, me acaeció muchas veces para llevar delgadas estarme en la cama todo el día, con lo que al fin salí, gracias a Dios, con mi intento, ni yo llegara hoy a sesenta y seis años con salud, si la templanza no fuera en mí ayuda y remedio.