Jules et Jim. François Truffau. 1967
El mágico prodigioso. Jornada I. versos 847-886. ed. Cátedra. 1632
En las comedias del Siglo de Oro, en múltiples ocasiones los criados replican en tono de broma, las vicisitudes de los nobles amos. En la comedia de santos El mágico prodigioso, de Pedro Calderón de la Barca (1632):
- la dama noble, Justina, rechaza a sus dos elevados pretendientes
- la criada Livia, no elige, alterna a los criados Clarín y Moscón
¡1632 y en la obra de un sacerdote¡
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Clarín. Señora Livia.
Moscón. Señora Livia, aquí estamos los dos.
Livia. Pues ¿qué queréis vos? Y vos ¿qué queréis?
Clarín. Que usted ahora, por si por dicha lo ignora, sepa que bien la queremos.
Para matarnos nos vemos;
pero atentos a no dar
escándalo en el lugar,
que uno escoja (de nosotros) pretendemos.
Livia. Es tan grande el sentimiento
de que así me hayáis hablado
que mi dolor me ha dejado
sin razón ni entendimiento.
¡Qué uno escoja! ¿Hay sufrimiento
en lance tan importuno?
¿Uno yo! ¿Pues oportuno
no es para tener (¡ay Dios!)
este ingenio a un tiempo dos?
¿Qué queréis que escoja uno?
Clarín. ¿Dos a un tiempo, cómo quieres?
Livia. ¿No te embarazarán dos?
No, que de dos en dos los
digerimos las mujeres.
Moscón. ¿De qué suerte te prefieres
a eso?
Livia. ¡Qué necia porfía!
Queriéndos la lealtad mía...
Moscón. ¿Cómo?
Livia. Alternative.
Clarín. Pues
¿qué es alternative?
Livia. Es
querer a cada uno un día. (Vase.)
Moscón. Pues yo escojo este primero.
Clarín. Mayor será el de mañana;
yo le doy de buena gana.
Moscón. Livia, en fin, por quien yo muero
hoy me quiere y hoy la quiero.
Bien es que tal dicha goce.
Clarín Oye usted, ya me conoce.
Moscón. ¿Por qué lo dice, concluya?
Clarín. Porque sepa que no es suya, en dando que den las doce. (Vase)


