sábado, 30 de mayo de 2026

EL SARAMPIÓN

 104. LAS TRES HIJAS DE MRS. SHERWOOD
Eliacim, ¿te acuerdas?, las tres hijas de mistress Sherwood, tan flaquitas ellas, tan locuaces, tan enamoradizas, pasaron el sarampión: a los treinta años Mary, a los treinta y dos Elisabeth y a los treinta y cuatro, Kate. ¡Qué gracioso ver a Mrs. Sherwood poniendo tulipas coloradas a las bombillas del cuarto de las niñas!, ¿te acuerdas?
Tu tío Alberto, de esto ya no puedes acordarte, quería haberte casado con una de las hijas de Mrs. Sherwood, cualquiera de ellas diez años más vieja que tú. ¿Con cuál, Alberto? Con cualquiera, ¿a ti qué más te da? Las tres son hacendosas, las tres son honestas, las tres están bien educadas. Sí, le decía, las tres son viejas para solteras, las tres están en los huesos, las tres son feas y enfermizas. Bueno,
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La relación entre colocar un papel rojo en las lámparas (o usar cortinas y mantas rojas) y las enfermedades eruptivas como el sarampión o la viruela es una fascinante mezcla de **empirismo antiguo, superstición popular y los inicios de la fototerapia científica**.
A lo largo de la historia, este método se conoció como el **tratamiento de luz roja** (*red light treatment*).
## El origen de la creencia
La idea de que el color rojo curaba las enfermedades con erupciones cutáneas rojas (como el sarampión, la escarlatina y la viruela) se basa en el principio de la **medicina simpática** o ley de semejanza: "lo semejante cura lo semejante".
 * **Edad Media:** Ya en el siglo XIV, médicos reales como Juan de Gaddesden trataban la viruela de los príncipes de Inglaterra envolviéndolos en mantas rojas y colocando objetos de este color alrededor de la cama.
 * **Tradición popular global:** Esta costumbre se extendió por Europa y Asia. Cuando un niño enfermaba de sarampión, se cubrían las ventanas con telas rojas, se le vestía con ropa de ese color y, con la llegada de la electricidad, se popularizó el truco de **forrar la lámpara o la bombilla con papel celofán rojo**.
## El giro científico: Niels Finsen y el Nobel
A finales del siglo XIX, lo que parecía una simple superstición medieval recibió un respaldo de la ciencia médica de la época.
En 1893, el médico danés **Niels Ryberg Finsen** investigó los efectos de la luz sobre la piel. Finsen demostró que la luz solar —específicamente los rayos químicos o **ultravioleta (UV)**— empeoraba drásticamente las lesiones de la piel, aumentando la inflamación y provocando cicatrices profundas (el clásico "picado" de la viruela).
Finsen propuso que si se filtraba la luz solar usando vidrios, cortinas o papeles rojos, se eliminaban los dañinos rayos UV e infrarrojos reactivos, permitiendo que el paciente tuviera visibilidad sin que la luz agrediera su piel hipersensible.
> El éxito de Finsen en el desarrollo de la fototerapia (terapia con luz) para tratar diversas enfermedades cutáneas le valió el **Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1903**.
Debido a esto, durante las primeras décadas del siglo XX, las revistas médicas (como la prestigiosa *JAMA*) publicaban artículos analizando la efectividad de la luz roja para aliviar los síntomas del sarampión y evitar la ceguera temporal o fotofobia (intolerancia a la luz) que causa la enfermedad.
## ¿Qué dice la ciencia actual?
Hoy en día sabemos que envolver una lámpara en papel rojo **no cura el virus del sarampión**, pero la práctica sobrevivió en el saber popular porque ofrecía un alivio real indirecto:
 1. **Alivio de la fotofobia:** El sarampión produce una fuerte conjuntivitis y sensibilidad a la luz. Al atenuar la iluminación con el papel rojo, los ojos del niño descansaban.
 2. **Efecto placebo y cuidado:** Mantener al paciente aislado en una habitación cálida y con luz tenue garantizaba el reposo absoluto necesario para la recuperación.
Con la llegada de la vacuna contra el sarampión en la década de 1960 y los antibióticos para las infecciones secundarias, el uso hospitalario de la luz roja desapareció, quedando relegado a un entrañable remedio casero de las abuelas.
A continuación, se detalla la referencia bibliográfica de la base histórica de este tratamiento de acuerdo con los criterios formales solicitados.
## Referencia
<div style="font-family: 'Times New Roman', Times, serif; font-size: 11pt; padding-left: 2em; text-indent: -2em;">
Nobel Prize Outreach AB. (1903). *Niels Ryberg Finsen – Nobel Prize Ceremony Speech*. NobelPrize.org. https://www.nobelprize.org/prizes/medicine/1903/ceremony-speech/
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DE FALOS Y NALGAS


Tablilla XII

EL EXPERIMENTO



jueves, 14 de mayo de 2026

LA EXPECTATIVA




En el poema de Gilgamesh se nos cuenta, muy gráficamente, la alegría y la actitud de quien se va acercando, desde lejos, al ser querido, del que espera la gratificación erótica. Son pocos versos pero elocuentes.


Que quién esté a una legua doble 

se dé palmadas en el muslo,

que quién esté a dos leguas dobles 

se suelte ya los cabellos ...¡

domingo, 10 de mayo de 2026

NIÑOS DE 1956




LA SALUD DENTAL

-Si vivo de la caridad, hermano, como parece que vive usted, mal se acomodaría a mi persona el no querer hacerla cuando algún semejante me la invocare.

El hombre de la flauta se quitó el bonete con el que se tocaba y se pasó la mano por la calvatrueno.

-Ésas son las palabras que yo quería oír, hermano, que ando en un apurejo del que usted me puede sacar y por ca-

ridad he de pedirle que lo haga. -Pues usted dirá, y sepa que si cae en mis posibles ya lo tiene.

-Sí cae, y usted lo ha de ver. Que se trata de que ando a vueltas, desde anoche, con estas virutas de cabra y, como los huesos de mi boca no corren parejos con el hambre que mi boca tiene, no encuentro, por más que me las ingenio, manera de hacerlas pasar al vientre. ¿Tendría usted incon-veniente en masticármelas un poco? Le ruego que no se las coma, por aquello de que de lobo a lobo no se tira bocado, y se lo pido a usted por caridad y también porque no se vea nunca tan asqueroso y en ruinas como yo me veo. Dios se lo pagará si me lo hace y yo, que nada tengo, he de corres-ponder regalándole los oídos con un concierto de flauta de las más modernas y delicadas tocatas que se conocen.

El vagabundo, que se apiadó de quien con aquella mesu-ra hablaba, le masticó la cabra tan a conciencia que se la


Cela.
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domingo, 19 de abril de 2026

OBESIDAD MÓRBIDA

Luis Zapata de Chaves (1526-1595) relata sus luchas contra la obesidad y las medidas extremas que tomó para combatirla. Nos lo relata en la Miscelánea (también conocida como Varia historia).


Yo temí la gordura tanto en mi juventud, viendo los inconvenientes dichos, que hice al reparo remedios grandísimos. No cené en más de diez años, sino comía al día una sola vez; nunca bebí antes ni después vino, con lo que se engorda mucho; no comí en grandísimo tiempo cocido; anduve algún tiempo vendado el cuerpo, dormí algunas noches con grebas para enflaquecer las piernas; vestía y calzaba tan justo que era menester descoser a la noche las calzas para quitármelas (porque a la noche a todo hombre se le engrüesan las piernas) y cuando había sarao y danzas con las damas a la noche en Palacio, porque la cama enflaquece las piernas, me acaeció muchas veces para llevar delgadas estarme en la cama todo el día, con lo que al fin salí, gracias a Dios, con mi intento, ni yo llegara hoy a sesenta y seis años con salud, si la templanza no fuera en mí ayuda y remedio.