jueves, 30 de julio de 2026

EL BARREÑO

Ignacio lo más lejano que recordaba era cuando su madre, Carmen Elgazu, los sábados, en Málaga, le sentaba dentro de una palangana, desnudo, con las piernas fuera, y con una esponja le frotaba todo el cuerpo. Ana María gozaba lo suyo imaginando las gotas resbalando por la diminuta columna vertebral de Ignacio.


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sábado, 25 de julio de 2026

LA VIDA ES HÍDROPS

 
La vida es sueño. Calderón. Acto I . cv. 227-232.
Ojos hidrópicos creo
que mis ojos deben ser, 
pero cuando es muerte el beber,
beben más, y, desta suerte
viendo que el ver me da muerte,
estoy muriendo por ver.

miércoles, 22 de julio de 2026

FONTILLES


Los cipreses creen en Dios. pag 213-214


Porque la carta era ejemplar. En ella el exvicario describía brevemente la vida de la leprosería de Fontilles. No se detenía en detalles de horario ni arquitectónicos, ni hablaba para nada de las personas que servían a los enfermos; hablaba exclusivamente de éstos, situándolos, como siempre, en primer término.
En resumen decía que en Fontilles ocurría como en todas partes: había enfermos de todas clases. Leprosos que vivían poco resignados, contemplándose sin cesar las manos, el pecho, la cara o donde les mordiera la dolencia. Por más que les prohibieran tener espejos, siempre hallaban donde contemplarse: en un vaso de agua —sosteniéndolo largo rato, increíblemente inmóvil—, en cualquier charco, o en los cristales de la ventana. De repente, muchos de ellos se echaban a llorar. Otros andaban siempre apartados de los demás, como buscando por los rincones su identidad perdida. En otros, la enfermedad avanzaba lentamente y querían marcharse, marcharse al mundo y vivir; no hacían más que mirar afuera y acercarse a las rejas o palpar las puertas. Otros estaban resignados y alegres; éstos eran, según mosén Luis, los elegidos de la gracia. ¡Con qué entusiasmo y fe hablaban de la Resurrección de la Carne!; éste era el misterio que más impresión producía en los leprosos. Había uno de ellos, el más alegre de todos, un vasco, que pintaba. Era viejo y siempre pintaba cuerpos magníficos, en lo alto de una colina, que despedían rayos de oro. Decía: «¡Hermanos, así seremos un día todos nosotros!»

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jueves, 2 de julio de 2026

TRABAJO INFANTIL

 


Cuando se da una terrible sequía en Jerusalén, el trabajo infantil es importante. Lo dice Jeremías, 14, 1 - 3. (Biblia. BAC).


Llegó la palabra de Yahvé a Jeremías a propósito de la sequía:

Judá está de duelo y sus puertas languidecen, se inclinan hacia tierra, y se alza el grito de Jerusalén.

Sus magnates mandaron a los zagales por agua; fueron éstos a los pozos, no hallaron agua y se volvieron con sus cántaros vacíos. 

lunes, 22 de junio de 2026

ANOREXIA


La presión social por la delgadez, previa a la boda, ya la vemos en Lope de Vega en La dama boba (1613) en el diálogo entre el críado (Turín) y su amo noble, Liseo.






Turín. Las damas de Corte son
todas un fino cristal:
transparentes y divinas.

Liseo. Turín, las más cristalinas
comerán.

Turín. ¡Es natural¡
Pero esta hermosa Finea
con quien a casarte vas...

Liseo. Dilo

Turín. No más 
de azúcar, maná y jalea.
Pasárase una semana
con dos puntos en el aire, 
de azúcar.

Liseo. ¡Gentil donaire¡





domingo, 14 de junio de 2026

SÁBANA SANTA (1955)





En la extraña novela de CJC, Mrs. Caldwell habla con su hijo, tras la muerte en un naufragio de su hijo adorado, Eliacim, esta le dirige cartas y cartas, cada una más extraña y enloquecida que la anterior.





188. UNA MANCHA DE SANGRE EN LA ALMOHADA

Hijo mío, en la almohada de tu madre aparece, todas las mañanas, una mancha de sangre. Aunque al principio me preocupaba, porque ignoraba su origen, ahora que ya lo conozco, siento, incluso, que me acompaña. La sangre de la almohada de tu madre, hijo mío, es del pulmón; toso mientras duermo, y escupo sangre, una manchita pequeña, ovalada, que está seca y opaca cuando me despierto.

Me hizo muy poca ilusión el diagnóstico del médico, Eliacim, pero ya he ido familiarizándome con la idea de que no he de vivir muchos inútiles años sin objeto.

La mancha de sangre de mi almohada, hijo mío, suele parecerse a ti.