domingo, 19 de febrero de 2023

AZÚCAR Y LOMBRICES



De cuando tomar azúcar causaba lombrices. Nos lo cuenta el Padre Isla en su Fray Gerundio de Campazas (Tomo II, capítulo IX). Éste reflexiona en sus esperanzas de alcanzar un obispado de indias que ve desvanecer de poco en poco por su mal hacer como sermoneador.



"...y que ni siquiera solicitaría con la Orden que le hiciesen superior de una pinzocha, cuanto más proporcionarle un obispadillo en Indias, como ya él lo tenía consentido, y tanto, que había dado palabra a una buena viuda del lugar que cuando le hiciesen obispo (lo que a su parecer no podía tardar mucho), llevaría consigo a un hijo suyo, que a la sazón tenía doce años, y le haría su paje de cámara; cosa que consoló infinitamente a la bendita de la mujer, la cual le pidió por gracia que no le dejase comer turrón, ni mermelada ni cosa de dulce, porque el muchachuelo era goloso y padecía mucho de lombrices, concluyendo que así se lo suplicaba por amor de Dios a su Ilustrísima. Fray Gerundio la empeñó su palabra episcopal de que ésta sería la primera advertencia que haría, así a su mayordomo, como al maestro de pajes; y dándola a besar la mano con mucha autoridad, la echó la bendición y la despidió muy consolada."


domingo, 12 de febrero de 2023

EUNUCO EN ESPAÑA



21. El coro lo llevaban tres sacristanes de las mismas cercanías, porque el de Campazas servía en el presbiterio el incensario y cuidaba del facistol; los cuales sacristanes en el canto gregoriano eran los que hacían raya por toda aquella tierra, sirvíendo de bajo el carretero del lugar que tenía una voz asochantrada, y de tiple un muchacho de doce años, a quien ex profeso habían capado para acomodarle en la música de Santiago de Valladolid. No había órgano, pero éste le suplían con muchas ventajas dos gaitas gallegas...

Campazas, 543


*****
https://www.hoy.es/v/20140411/sociedad/ultimos-eunucos-20140411.html

https://www.elconfidencial.com/cultura/2014-05-04/eunucos-historia-de-una-castracion_123524/

miércoles, 4 de enero de 2023

NO SIEMPRE EL ENFERMO SANA...


Esta epístola que debiera haber sido la XXXIII y  no la XXXV, nos relata cómo quedó de descontento D. Antonio de Guevara con sus médicos.



Epístola XXXV


Cuál de nosotros lo haya hecho mejor, es á saber, vos en me curar ó yo en os despachar, véanlo hombres buenos, pues yo me quedo con mi gota, y vos os lleváis buena libranza. Yo, señor, mandé buscar aquellas yerbas y sacar aquellas raíces, y al tono de vuestro arancel las saqué y las molí y aun las bebí: mejor salud de Dios á vuestra ánima que ellas aprovecharon cosa á mi gota; porque me escalentaron el hígado y resfriaron el estómago. Yo os quiero confesar que como en este mi mal, no sólo no acertastes, mas aún me dañastes, cada vez que con la frialdad del estómago comienzo á regoldar, luégo digo que nunca medre el Dr. Melgar, pues mi mal no estaba de la cinta arriba, sino de la espinilla abajo; y yo no pedía que me purgásedes los humores, sino que me quitásedes los dolores: yo no sé por qué castigastes mi estómago, teniendo la culpa el tobillo. Al Dr. Soto hablé aquí en Toledo, acerca de una ciática que me dió en un muslo, y mandóme dar dos botones de fuego en las orejas; y el provecho que dello sentí fué, dar á toda la corte qué reir y á mis orejas qué sufrir. Hablé también en Alcalá con el Dr. Cartagena y ordenóme una recepta en que de boñigas de buey, y de freza de ratón, y de harina de avena, y de hojas de ortigas, y de cabezas de rosas, y de alacranes fritos hiciese un emplasto y le pusiese en el muslo; y el provecho que dél saqué fué, que no me dejó dormir tres noches y pagué al boticario que le hizo seis reales. Agora digo que reniego de los consejos del Conciliador, de los aforismos de Hipocras, de los fenes de Avicena, de los casos de Sicino, de los compuestos de Rafis y aun de los Cánones de Erófilo, si en sus escritos y por ellos se halla aquel maldito emplasto, el cual, como no me dejase dormir y menos reposar, no sólo le quité, mas aun le enterré; porque por una parte me hedía y por otra me quemaba. 




sábado, 15 de octubre de 2022

EPIDEMIAS Y PANDEMIAS


En esta malhadada pandemia que aún colea hemos aprendido, por que lo hemos vivido, la importancia de las medidas preventivas y de aislamiento. Se han cerrado fronteras, puertos y aeropuertos. Todas estas medidas ya eran conocidas en el siglo XVI.
Veamos que encuentra Pedro de Urdemalas cuando, huyendo de la esclavitud en Constantinopla, y tras múltiples aventuras en las islas del Egeo, arriba en Sicilia a tierra cristiana.



CAPÍTULO XIII

A través de Italia


JUAN.-Llegados ya en salvamento en Siçilia ¿grande contentamento terníais por ver que ya no había más peligros que pasar?

PEDRO.-¿Cómo no? El mayor y más venturoso estáis por oír. En todas las çibdades de Siçilia tienen puestos guardianes, que llaman de la sanidad, y más en Mesina, donde yo llegué; para que todos los que vienen de Levante, adonde nunca falta pestilençia, sean defendidos (prohibidos) con sus mercancías entrar en poblado, para que no se pegue la pestilençia que dicen que traen; y éstos, quando viene alguna nabe, van luego a ella y les ponen grandes penas de parte del Virrey que no se desembarque nadie; si tiene de pasar adelante embía por tercera persona a comprar lo que ha menester, y vase. Si quiere descargar allí el trigo, algodón o cueros que comúnmente traen, habida liçençia que descargue, lo tiene de poner todo en el campo, para que se oree y exhale algún mal humor si trae, y todas las personas ni más ni menos.



Viaje de Turquía (La Odisea de Pedro de Urdemalas). Cristobal de Villalon

miércoles, 21 de septiembre de 2022

VENTAJAS DE LA ENFERMEDAD

Epístola XVI

Antonio de Guevara, obispo de Mondoñedo, 
al Duque de Alba Don Fadrique de Toledo. (1524)

Vuestra Señoría me escribe que también ha estado malo, y que da todo su mal por bien empleado, así por verse sano, como por estar con un santo propósito de irse á la mano al pecar, y de abstenerse del comer. Á mí, señor, me pesa de corazón que hayáis estado malo, y pláceme mucho, y muy mucho, que estéis dese buen propósito; aunque es verdad que holgaría más de véroslo cumplir, que no de oiroslo prometer; porque los infiernos están llenos de buenos deseos, y el paraíso está lleno de buenas obras. Sea lo que fuere, que para mí no hay cosa en que más conozca ser un hombre cuerdo ó no, que es verle cómo se vale en la adversidad, y cómo se aprovecha de la enfermedad. No hay igual locura con emplear mal la salud, ni hay igual cordura con sacar algún fruto de la enfermedad. Cum infirmior, tunc fortior sum. Decía el Apóstol, que cuando estaba enfermo, entonces estaba más recio; y esto decía él, porque al enfermo ni le hincha soberbia, ni combate lujuria, ni le derrueca avaricia, ni le molesta envidia, ni le altera ira, ni le sojuzga gula, ni le descuida pereza, ni aun le desvelan pundonores de honra. ¡Pluguiese á Dios, Sr. Duque, que tales fuésemos sanos, cuales prometimos de ser cuando estábamos enfermos!


 

viernes, 9 de septiembre de 2022

DIETA FRUGAL Y ORTODOXA

La ciencia sabe que la obesidad es multicausal. Y la humanidad sabe que en guerras, sequías, sitios y carestías las personas adelgazan. Comer poco ayuda a perder peso, ser frugal. Aquí tendríamos un ejemplo: la cena servida por unos monjes ortodoxos del monte Athos a Pedro de Urdemalas, cristiano que huyendo de la esclavitud en la Constantinopla otomana fa en esta península sacra.


PEDRO. No hubo fruta de prinçipio ninguna. 

MATA. Ni aun de medio creo yo.

PEDRO. La principal cosa que sacaron fue habas remojadas de la noche antes en agua fría y con unos granos de sal encima, sin moler, tan grandes como ellas, y tras esto un plato de azitunas sin aceite ni vinagre, que yo quando las vi pensé çierto que fuesen píldoras de cabras, porque no eran mayores; añadieron por los huéspedes terçero plato, que fue media cebolla.

JUAN. ¿Y ansí comen siempre?

MATA. —Que son mañas de fraires quando hay huéspedes forasteros, por comprobar la pobreza que tienen predicada; mas entre sí y'os prometo que lo pasan bien y tienen alguna razón, porque luego les acortarían las limosnas por la fama que los huéspedes les darían.

PEDRO. De los de acá yo bien creo lo que vos deçís, mas de aquéllos no, porque lo sè muy bien que hazen la mayor abstinençia del mundo siguiendo siempre ellos y los clérigos griegos la orden evangélica. Llegamos de allí en el primer monasterio de Monte Sancto yendo por una espesura muy grande, que es de esclabones 4¹, que allá se llaman búlgaros, y el nombre del monesterio Chilandari; y en llegando estaban unos fraires sentados á la puerta de la portería, y encima de todas las puertas hay una imagen de Nuestra Señora, a la qual los que van en romería han de hazer primero oratión que hablen a nadie, y en esto tienen grande scrúpulo. Yo, como no sabía aquello, en viendo los fraires los saludé con el grande plazer que tenía, pensando hallar la charidad y acogimiento que en Burgos. Ellos respondieron: Bre ¿ti camis? 
 padre ¿qué hazéis señalándome la imagen. Yo luego caí en la quenta, y hize mi oratión como ellos usan.




Bre ¿ti camis? es poé, tí xaμɛíç cuya hacéis?».

l
Viaje de Turquía, 273

domingo, 4 de septiembre de 2022

LOS HIJOS, SIEMPRE LOS HIJOS ...


Volvemos de vacaciones más cansados que cuando partimos. Normal, canónico. 
Me atrevo hoy, inicio de muchos cursos escolares, a ofreceros las reflexiones de San Agustín, obispo norteafricano de Hipona, sobre su infancia y los esfuerzos de sus padres en su educación retórica. Lo leemos en sus magníficas y tiernas Confesiones (año 394).
No consta la inflación en aquellos romanos años imperiales. 
Salud. Vale.





LIBRO II
CAPÍTULO III

Del viaje que hizo a Cartago para continuar allí sus estudios 
y de los intentos de sus padres en orden a esto mismo.


En aquel año (369) se habían interrumpido mis estudios, porque habiendo yo vuelto de Madauro, ciudad que estaba cerca de Tagaste, en la cual había estado aprendiendo letras humanas y la retórica, en este tiempo intermedio se iban juntando y previniendo los caudales necesarios para enviarme a continuar mis estudios a la ciudad de Cartago, que estaba mucho más lejos, lo cual se intentó y efectuó más por animosa resolución de mi padre, que por la abundancia de sus riquezas, pues él era un vecino de Tagaste cuyas facultades y hacienda eran bien cortas...

...¿Quién había que entonces no llenase de elogios a mi padre, porque con unas expensas superiores a su hacienda me daba cuanto fuese necesario para ir a continuar los estudios tan lejos de mi patria, cuando se veía que otros ciudadanos mucho más ricos que mi padre no cuidaban de ejecutar otro tanto con sus hijos? Ni tampoco mi padre cuidaba de que yo adelantase en vuestro santo temor y servicio, ni de que viviese castamente, con tal que cultivase la elocuencia y me hiciese discreto y culto, aunque el campo de mi corazón, de quien Vos, Dios mío, sois el único, legítimo y verdadero dueño, estuviese desierto y sin cultivo.


Jebba infantil tradicional tunecina