domingo, 26 de marzo de 2023

NINGÚN VIEJO QUIERE MORIR

Verdad más verdadera que ésta hay pocas. Se le encuentra, brevemente, en Cuentos de la Alhambra del escritor norteamericano Washington Irving que aunque romántico, aquí no deja de ver el mundo con ojos acerados.

En el cuento Leyenda del astrólogo árabe se nos dice...




"Cuando Aben Habuz (rey moro anciano) se encontraba amargado por estas dudas y molestias, llegó a su corte un anciano médico árabe. Tenía nevadas barbas que le alcanzaban a la cintura, y todo su aspecto denotaba una avanzada edad; no obstante, había hecho casi todo el camino a pie, desde Egipto, sin otra ayuda que la de su báculo cubierto de jeroglíficos. Venía precedido de gran fama; su nombre era Ibrahim Ibn Abu Ayub. Se decía de él que fué contemporáneo de Mahoma y que era hijo de Abu Ayub, el último compañèro del profeta. De niño había seguido al ejército conquistador de Amru hasta Egipto, donde permaneció muchos años estudiando las ciencias ocultas y en particular la magia, entre los sacerdotes egipcios. También se decía que había descubierto el secreto de prolongar la vida y que por esto había llegado a alcanzar la avanzada edad de más de dos siglos, pero que como no lo había averiguado hasta bien entrado en años, sólo consiguió perpetuar sus canas y arrugas.
Este sorprendente anciano encontró muy buena acogida por parte del rey, que como la mayoría de los monarcas cargados de años, comenzaba a conceder todo su favor a los médicos."



 

1 comentario:

  1. Siempre y cuando les receten medicinas de pronto efecto, porque si les aconsejan cambiar de hábitos en materia de alimentación u otras, al punto desconfían de tal médico.

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