lunes, 20 de junio de 2022

FRUTAS INSALUBRES



es tiempo de fruta, cuatro cerezas o guindas, dos o tres ciruelas o albaricoques, media libra o una de higos, conforme a los que había de mesa; empero tan limitado, que no había hombre tan diestro que pudiese hacer segundo envite. Las uvas partidas a gajos, como las merienditas de los niños, y todas en un plato pequeño, donde quien mejor libraba, sacaba seis. Y esto que digo, no entendáis que lo dan todo cada día; sino de sólo un género, que, cuando daban higos, no daban uvas, y, cuando guindas, no albarcoques. Decía el pupilero que daba la fruta tercianas y que por nuestra salud lo hacía *.




En tiempo de invierno sacaban en un plato algunas pocas de pasas, como si las quisieran sacar a enjugar, estendidas por todo él. Daba para postre una tajadita de queso, que más parecia viruta o cepilladura de carpintero según salía delgada, porque no entorpeciese los ingenios. Tan llena de ojos y trasparente, que juzgara quien la viera ser pedazo de tela de entresijo flaco. Medio pepino, una sutil tajadica de melón pequeño y no mayor que la cabeza. Pues ya, si es dia de pescado, aquel potaje de lentejas, como las de Isopo", y, si de garbanzos, yo aseguro no haber buzo 5¹ tan diestro, que sacase uno de cuatro zabullidas. Y un caldo proprio para tenir tocas

De castañas lo solían dar un día de antipodio 53 en la

Como señala Rico, «era creencia muy popular lo insano de

comer frutas. Gili, abajo: «extendidas»; la príncipe: «quezo»>. entresijo es propiamente «tela gruesa y llena de gordura, entretejida de nervios... Vulgarmente se toma por el medio del cuerpo, y que está debajo del vientre» (Dicc. Aut.). Cfr. Barezzi: chi l'avrebbe veduta, avrebbe giudicato essere un pezzo di quella pellecina sottilissima di panzetta di capretto, overo d'agnellino...; Gili, arriba: «transparente»,

Como señala Rico, se narra en La Vida de Isopet que Esopo quiso hacer una sopa con una sola lenteja para cumplir a la letra la orden de su amo. Cfr. Fábulas de Esopo, reproducción en facsimile de la primera edición de 1489 (Madrid, 1929, fol. IX). baze: ladrón. Cfr. II, 2., 4, n. 39.

Por el mucho azafrán que se le echaba, el caldo era amarillo. Como señala C. Bernis (Indumentaria española, pág. 106), las tocas eran «blancas amarillentas o listadas». Dice Covarrubias sobre el azafrán: tiene color de oro y es apacible, agradable y hermoso a la vista, y por esto se ha usado y se usa dar con él color a las tocas...>>

antipedio: sextraordinario, plato que se añade a la comida habituals (Dice.

372, Guzman 2, iv

No hay comentarios:

Publicar un comentario